UN VERANO MÁS

Un verano más llegó el calor, las vacaciones, el Ibiza-Mix nº 2630 con sus canciones chorras, y la ya habitual plaga de domingueros que invaden nuestras playas cual campos de concentración, donde se agolpan y se torturan unos a otros. Quemaduras de tercer grado, intoxicaciones varias, tímpanos desgarrados por algún tocata que desprende ruidos infernales, acompañado por los alaridos de algún/a espécimen más parecido a torrente que a la especie humana.

Y allí estamos nosotros, un verano más, para presenciar este lamentable suceso o espectáculo de la naturaleza, que se repite periódicamente y digno de los mejores reportajes de NATIONAL GEOGRAFIC, como podría ser la famosa migración de los Ñus, o la estación de apareamiento de los leones marinos en las playas de la Antártida. Un verano más, cansados de la perfección y regularidad que caracteriza nuestro pequeño gran lago (allways flat), nos vemos desterrados a lejanas playas, donde poder remojar nuestro pedazo de foam…para que luego digan que el surf no cuesta dinero.

Te has preguntado algún verano, el precio de tus olas? A cuanto va la ola en Bali?

Para responder a esta pregunta, es necesario tener en cuenta una serie de factores sobre los que vale la pena reflexionar, pues determinan el precio final de las olas que pilles durante el veranito.

En primer lugar cabe valorar que estamos en un país extraño, donde seguro intentaran llevarnos al huerto para astillarnos algunas Rupias (unos papelitos roñosos con los que puedes comprar todo en Indonesia menos tu nivel de surf) . Un país donde en vez de arena, tienes coral esperándote en el fondo del mar (Matarile rile rile), donde la peña que vas a encontrar en el agua, no son rotonderos made in Drack, y siempre habrá 2 o 3 semipros (de los cojones) encargados de enseñarte paciencia, autocontrol y sus quillas mientras te salpican de spray con un reentry de escándalo, justo cuando te ibas a lanzar por una pared de 2,5 metros, glassi perfecta, de un azul intenso y abriendo un recorrido de 150 metros. Entonces lanzas un " me cago en su p… madre" y ha esperar la siguiente serie, esto suponiendo que la próxima no venga desfasada y pase los 3 metros.

Otro factor siempre presente, son aquellos maravillosos días del mes en que te puedes sentir casi mujer, pues no iría mal un salvasleep mientras echamos mano del inseparable FORTASEC, con alguna que otra carrerilla de emergencia al bar más próximo, a la palmera más cercana, o como no, siempre habrá algún MaCDONALS cerca, donde dejar tu regalito.

También influye de manera significativa sobre el precio final, aquellos días en que instantes después de haber observado el tamaño de la serie, notas la necesidad urgente de ir al baño, aún sabiendo que ya has ido hace 10 minutos. Y es entonces cuando miras a tus colegas y te apresuras a soltar lo de "hoy no estoy muy fino, no se yo si…", y luego te pasas el día fingiendo estar xungo mientras ves como los australianos se ponen morados a tubos, castigando tu orgullo y preguntándote porque tú no tienes cojones para entrar, y consolándote cuando ves alguna tabla partida o algún loco con la espalda destrozada.

Luego está el obligado día cultural, especial para hacerte alguna que otra pajita mental con los arrozales, los templos con sus monos ladrones, los mercadillos, 30 mil fotos iguales y un montón de horas en una furgoneta destartalada jugándote la vida por la jungla del tráfico Balinés, con un chófer que no pilla ni papa de lo que le explicas y tampoco le importa, porque ya tiene la ruta preestablecida para sacarte el máximo nº de Rupias con todos sus compatriotas.

Y claro está, para aquellos especialmente gafes, tenemos los días para, reparar tablas rotas, recuperarse del corte en el pié, una ceja abierta, una nariz rota (radiografía 20.000 Ptas.), un tobillo lijado por el reef, o una fiebre chunga y extraña (siempre con el fantasma de la Malaria). Y mejor no incluir otro tipo de marrones como, robos, accidentes de coche, moto o avión, regalos para la famili , fiestas, drogas, ni tampoco servicios de relax, masajes u otros complementos.

Sin olvidar la ya mítica danza-ritual donde se procede a la momificación de la tabla, adornándola con todo tipo de elementos que simbolizan la esperanza, la rabia, la ilusión, la muerte y lo efímero que todo resulta en esta vida (sobretodo si vuelas con alguna compañía aérea barata como British y Quantas). Dicho ritual incluye varios sacrificios y un largo proceso de momificación echo a conciencia, y que desgraciadamente casi siempre concluye con un gran alarido de desesperación y frustración que te deja la sangre helada, cuando llegas, desmomificas y descubres el inequívoco señal que deja el viaje en tu tabla, en forma de grabado SAMSONITE justo en ese round-tail tan fino o en el nose, donde con tanto cariño habías pegado el último adhesivo de Rip Curl.

Con todo lo expuesto y cosas que seguro me dejo, nos saldría un promedio estimativo de una 6 olas decentes por día (cerrotes, chapadas, saltadas, caídas y olas mediocres no incluidas). Si tenemos en cuenta que el viajecito te sale por unas 220.000 (avión, hotel, comidas y transporte), nos da el módico precio de 2619 Ptas por ola (para un viaje de 14 días + 2 de viaje). Y es entonces, cuando decides como autodefensa, no pensar en cual ha sido el verdadero coste del viaje, refujiándote en la esperanza de un buen Septiembre de olas, y en las 4 fotos buenas de surf, como testimonio de tu valentía y coraje para enseñarlas a tus nietos. Y recordar…..Only a surfer knows the feelling tan cierto como que mañana no habrá olas